Las fiestas de la Candelaria - Cómo subvertirlas

Estaba pensando algo, ya saben, mis ideas de mi pasado de “niño terrorista”.
Como muchos o pocos saben, cada año, en febrero, se celebra la fiesta de la virgen de la Candelaria en Tlacotalpan, Veracruz.
En dicha fiesta, una de las “tradiciones” más populares es el Embalse de Toros; que consiste en amarrar varios de estos animales a lanchas, y arrastrarlos a través del río del mismo nombre del pueblo.
Luego, los mismos toros son llevados a las calles, donde una multitud enardecida y alcoholizada los golpea, jala, empuja, les grita, les avientan piedras, palos y botellas; para enojar a los toros y que estos los persigan por las calles.
Las autoridades siempre han señalado que “los toros no son lastimados, que se divierten, que es por pocos minutos”, pero la realidad es que están atacando animales vivos, seres que sienten dolor y sufren.
Ahora, viendo la respuesta simple y despreocupada de las supuestas autoridades, que no se esfuerzan en mostrar al menos un poco de preocupación, se me ocurre, que en venganza a esos pobres animales, secuestrar a esas supuestas autoridades, atarlas a unas lanchas, arrastrarlos por el río, soltarlos en las calles, desnudos, semi ahogados, para que las multitudes se vuelvan locas golpeándolos, empujándolos, aventándoles botellas y palos. Para que disfruten su bella “tradición”.


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