México, estado laico ¿Dónde?

Hoy se comple uno de los hechos "más históricos" en la actualidad mexicana, y esa es la visita de Benedicto XVI, papa actual y jefe de la iglesia católica mundial.
Y entrecomillo lo anterior, porque desde la muerte del mundialmente querido y respetado (por creyentes y no creyentes por igual) Juan Pablo II, el nuevo pontífice no habia visitado México desde que asumió el papado.

Hasta ahí todo bien, pero la polémica empieza cuando, al ser al mismo tiempo jefe de estado del Vaticano, su visita se considera oficial y política, dándole nuestro amado Felipe Calderón una calurosa bienvenida, reuniendo a muchas ovejitas del señor en el aeropuerto de León, Gto.



Claro, muchos vieron mal esto por el hecho de que se estaba llevando a cabo una visita apostólica y al mismo tiempo de Estado. Donde se supone que el gobierno es laico y está separado de todos los asuntos religiosos, el presidente sale a recibir a un sacerdote, declarando que el país es uno de los más devotos.

Mientras tanto, afuera del aeropuerto, un grupo de manifestantes, con consignas tales como "Ser gay y lesbiana no es delito, la pederastía si", estaban siendo empujados y golpeados por miembros de un grupo denominado "La Juventud del Papa" (¿no les recuerda a otro grupo de jovenes fans de Hitler?) y policías.

¿Que acaso no hay libertad de palabra y de culto en México?
¿La iglesia católica no tiene el dinero suficiente para pagar los viajecitos del santo padre?

El mensaje de Benedicto fue simple: Debemos protejer a la niñez -metan a sus hijos bajo su sotana.


Al rededor de 300 millones de pesos fueron gastados por la visita papal, la remodelación del parque bicentenario -donde dio una misa multitudinaria, vialidades cerradas, adornos, compra de tiempo en TV nacional, movilizacion excesiva de elementos de seguridad estatal, asi como miembros de la PF y del ejército para la seguridad.
Trescientos millones que pudieron haberse invertido en algo más laico y útil para la gente.
Pero como bien lo dijo FeCal, somos un país de católicos, somos ovejitas del señor, y como el pueblo necesita un milagro, qué mejor que uno de 300 millones de pesos.

Comentarios